Para 2050, el 75% de las personas alrededor del mundo vivirá en ciudades. Si a ese dato le sumamos un escenario marcado por un notorio aumento de la población, habitantes hiperconectados, un mayor uso de los medios de transporte, cambios climáticos y un incremento en el costo de la energía, el interrogante que surge es: ¿cómo podemos mejorar la calidad de vida de los ciudadanos?

 

Con este disparador, Brenda Mongelos, BDM de #IoT de BGH Tech Partner, y Pablo Sarfield, Gerente de Negocios de la División BGH Eco Smart, comenzaron su disertación en  #RealTecno, un evento dirigido al sector del real estate que organizan cada año Reporte Inmobiliario y Mercado Libre Inmuebles.

 

El desafío al que nos enfrentamos es el de construir ciudades sostenibles, innovadoras y atractivas y, gracias al Internet de las Cosas, estas Smart Cities no están tan lejos de ser una realidad. Solo por mencionar algunas posibilidades, gracias a la tecnología se podría generar un gran ahorro energético aplicando, por ejemplo, iluminación adaptativa en avenidas y autopistas que se ajusten a la afluencia de los vehículos en cada momento del día. Asimismo, censar la calidad del agua y aire permitiría tomar medidas de impacto y planificar obras de infraestructura a medida, así como también se podría lograr un mayor entendimiento acerca de cómo es el comportamiento de los ciudadanos y su movilidad, permitiendo optimizar rutas y mejorando la experiencia de los pasajeros.

 

Por su parte, los Smart Buildings también jugarán un papel fundamental ya que gracias a ellos es posible aumentar la eficiencia energética, la seguridad, usabilidad y accesibilidad permitiendo a los gobiernos hacer un uso más eficiente de los recursos naturales; la industria y los comercios concientizarán la productividad; y los hogares serán beneficiados con una mayor oferta de productos amigables con el medio ambiente.

 

La clave para el futuro residirá en la aplicación de tecnologías de vanguardia y sistemas integrables que permitan monitoreo y trazabilidad. De esta forma, disminuirá hasta un 50% el uso de energía, optimizando el uso de instalaciones en un 85% y reduciendo en 1.9 billones de dólares el gasto energético.

 

Hoy, ya estamos viendo avances en la evolución en la experiencia del usuario, la inteligencia artificial, la colaboración y generación de recursos, la salud estructural y los comandos por voz y gestos. Este recién es el comienzo.