Gracias a soluciones basadas en Internet de las Cosas es posible anticiparse a eventos climáticos o planear obras de infraestructura. 

En abril de 2013, la Ciudad de Buenos Aires alcanzó el récord de 196,4 mm de agua acumulados en 24 horas. La tormenta causó estragos y fue el punto de inflexión de un problema que venía desarrollándose con potencia y al cual el Gobierno de la Ciudad debía responder con celeridad.

La encargada de colaborar para prevenir desastres de este tipo fue BGH Tech Partner, la división de la firma local que brinda soluciones a empresas privadas y organismos públicos en pos de lograr mayor competitividad a través de la tecnología. La compañía implementó una serie de sensores de nivel y caudal en los ductos que están bajo tierra en la Ciudad de Buenos Aires que, complementados con estaciones meteorológicas, permiten medir el caudal de lluvia, cuánto soportan los ductos y cuánta agua se podrá evacuar.