*Por Pablo Vittori, VP Regional Cloud & Professional Services de BGH Tech Partner
pablo.vittori@bghtp.com

Quienes toman las decisiones en las áreas de IT y Producto en las empresas deben considerar seis factores antes de migrar a la nube, incluido el estado de su parque tecnológico actual.

 

Si bien siempre han habido muchas dudas a nivel corporativo sobre las ventajas y desventajas de la migración a la nube, la realidad es que las empresas adoptan diversos enfoques para sus proyectos de migración, y la toma de decisiones sobre los servicios en la nube no es un evento único, sino uno que irá evolucionando cada vez más a medida que orientemos la infraestructura de IT de la compañía a un enfoque Multi Nube y/o híbrido

 

Analicemos los factores para decidir una migración a la nube:  

  • Las compañías toman varios caminos hacia la nube. Algunos pueden usar exclusivamente servicios de nube pública, como AWS, Azure, Google, Huawei Cloud y otras. Otros pueden elegir una estrategia híbrida donde alojan algunos datos en la nube, y otros en sus centros de datos locales. Por regulaciones, latencia, seguridad u otras razones, otras compañías pueden optar por mantener todos los datos en las instalaciones en una nube privada.
  • Los compradores deben evaluar si comprar servicios en la nube aplicación por aplicación o para todo su entorno.  
  • Y para que no lo olvidemos, las decisiones de compra de tecnología se han vuelto más complejas, con más partes interesadas de la línea de negocios que participan en el proceso.

Siempre los decisores en IT y Producto que decidan la estrategia de migración, tienen que tener en cuenta estos 6 factores clave, que consideramos críticos, a lo hora de tomar una decisión basada en hechos y realidades.

Factor A: ¿La migración en la nube proporciona la tecnología y las características que su proyecto necesita?

El equipo de tecnología primero debe considerar lo que pueden ganar al migrar a la nube. Es crítico validar si la tecnología existente en el entorno de aplicaciones actual es compatible con las tecnologías actuales de nube, tanto a nivel aplicaciones como a nivel sistemas operativos.

 

Hemos visto muchas situaciones en las que las aplicaciones tienen años sin modernizarse, o se apoyan en sistemas operativos antiguos, que no están actualizados y no cuentan con soporte tanto del fabricante como equipos compatibles en la oferta de nube actual.

 

También es importante entender cómo se conectan las aplicaciones en la nube con las aplicaciones locales. Como ejemplo podemos considerar las aplicaciones que no están preparadas para gestionar APIs o Servicios que se conectan con redes externas.

 

Factor B: ¿Qué opción lo posiciona en el mejor camino evolutivo?

Considere cómo su decisión podría limitar sus elecciones en el futuro. Con cualquier adquisición de tecnología compleja, es crítico contar con proveedores que acompañen la evolución tecnológica. En estas decisiones es importante conocer la experiencia y evolución que han tenido los proveedores y evaluar para cada set de aplicaciones o cargas a migrar, cuál es la experiencia o agilidad del proveedor.

 

Esta, creemos, es una de las definiciones más importantes. Ya que estar apostando el futuro IT de la compañía a un solo jugador puede ser arriesgado. Aquí prima la decisión de ir a un ambiente multi-cloud donde podamos repartir la carga de modo organizado según las experiencias con cada vendor y la necesidad de cada proyecto.

 

Factor C: ¿Cómo evolucionamos el modelo financiero de nuestra operación IT?

Uno de los drivers más fuertes para decidir tomar una estrategia de nube es la migración de CAPEX hacia OPEX de la operación de IT. Esto nos ofrece muchas ventajas, en particular en las inversiones por adelantado que el modelo tradicional implica con grandes inversiones de CAPEX. Sumándole a esto el costo de mantenimiento, renovaciones de licencias y costos de servicios adicionales.

 

Con el modelo de OPEX nos permite distribuir el costo real de lo utilizado mes a mes, lo que nos flexibiliza el modelo financiero y nos permite flexibilizar el costo mensual de la operación acorde a los consumos y ventajas de los costos de IT en demanda. Esto sin embargo está atado al punto 1, donde la modernidad de nuestras aplicaciones y su compatibilidad con elasticidad y flexibilidad es crítica ya que si no están preparadas las aplicaciones para este modelo, estaremos replicando el centro de datos tradicional, con su rigidez a la nube.

 

En este punto, recomendamos involucrar al equipo de finanzas de su compañía en la decisión del modelo de nube a adoptar para preparar la organización para una utilización y costo efectivo

 

Factor D: ¿Cómo nos aseguramos de contar con la seguridad que nuestra compañía requiere?

La seguridad de los datos no es ni más ni menos crítica en un entorno tradicional o un entorno de nube, si bien los proveedores de nube nos dan un punto más de tranquilidad a la hora de tener ambientes actualizados y seguridad por volumen. Debemos tener las consideraciones de seguridad tanto o más presentes que en la infraestructura tradicional.

 

Las regulaciones de algunas industrias y/o países agregan un punto de complejidad adicional, ya que ciertos datos o procesos requieren estar en cumplimiento con las mismas y, en entornos Cloud públicos, es más complejo lograr que los organismos reguladores puedan certificar.

 

Tenemos la ventaja de que los principales proveedores ya tienen los procesos y protocolos compatibles con gran parte de las regulaciones de industria, y trabajan en cada país donde tienen presencia para lograr las certificaciones locales.

 

Recomendamos las siguientes medidas para mitigar algunos de los puntos importantes de seguridad y regulación:

  • Almacene los datos más sensibles o regulados de forma local, utilizando una nube híbrida o una nube privada como complemento a la nube pública.
  • Administre sus propias claves de seguridad y cifrado. 
  • Seleccione un servicio en la nube con Zonas donde residan los datos configurable para garantizar que sus datos se almacenen en un área geográfica determinada.

 

Factor E: ¿Cuáles son los costos del cambio?

En cualquier procesos de adopción de nube, tenemos que tener los costos muy presentes. Contamos con diversos modelos de migración pero es importante seguir estos pasos previos a una migración:

 

  • Entender claramente cuál es la infraestructura actual, su proyección de crecimiento, su consumo actual de recursos y su tráfico de datos actual.
  • Conocer la latencia necesaria para mantener la calidad de servicios hacia los usuarios.
  • Conocer las licencias necesarias para operar con las plataformas migrables, su modelo comercial para mover las mismas desde un sistema on-premise a un modelo cloud, y entender si los vendors de nube incluyen o no las mismas en su costo de consumo.
  • Entender la madurez de las aplicaciones de manera que estén preparadas para auto-escalabilidad, infraestructura flexible, tolerante a fallos y resiliente. 
  • Entender el roadmap y costo de modernizar las aplicaciones para sacar el máximo provecho de la nube.

Luego de la migración tener en cuenta los siguientes puntos para ver el impacto del costo:

 

  • Cuál es el consumo proyectado, qué peaks de operación podemos enfrentar y cómo estimamos los costos de los mismos.
  • Entender el costo y consumo de un ambiente de recupero (DR o Failover) y tener continuidad operativa en el negocio.
  • Entender el modelo y proceso de copias de respaldo en la nube y sus costos asociados (storage y data transfer in/out).
  • Luego de un tiempo, buscar modelos de pre compra o reserva para optimizar los costos de consumo variable a través de los modelos de instancias reservadas.

 

Factor F: ¿Estamos listos para la agilidad?

Las empresas que optaron por modelos ágiles, tienen pocas opciones más allá de los modelos de nube. 

 

Las organizaciones que necesitan agilidad tienen pocas opciones fuera de la tecnología en la nube. Comúnmente asociamos la agilidad con variaciones en el número de usuarios conectados en el front-end.  Por ejemplo, la mayoría de las compañías de TV usan un front-end en la nube porque no tienen idea de cuántos espectadores tendrán en un momento dado.

 

Pero ahora, incluso las empresas más tradicionales que son más estáticas, con una cadencia de uso y consumo bastante predecible, necesitan agilidad en el back-end.  

 

Movilidad en el número de usuarios que consumen una aplicación según temporadas, o la automatización de equipos encendidos durante el día pueden significar un cambio importante en el modelo de costos de la operación. Tradicionalmente los Datacenters están encendidos y con mantención las 24hs del día, mientras que con un modelo nube puede administrar el uso de recursos de acuerdo a los horarios de consumo. Esto aplica a la totalidad de los casos.

 

Además, posee la ventaja de poder contar con una operación accesible desde cualquier lugar en cualquier momento.

 

¿Migrar o no migrar?

Migrar a la nube no es algo a considerar solo una vez;  no puede configurar su entorno de TI y olvidarlo. En cambio, migrar a la nube, o a varias nubes, es una decisión que se debe enfrentar repetidamente en casi cualquier organización, a medida que cambian las necesidades del negocio.  Y cada vez que considere migrar una parte de su organización a la nube, recuerde que la decisión no puede tomarse aisladamente.

 

Debe tener en cuenta no solo las características que necesita, sino también cómo una migración podría configurarlo para una mayor evolución.  También debe tener en cuenta cómo la nube se ajusta a los modelos financieros y las políticas de seguridad de su organización, así como cuánto costaría cambiar.

Hay mucho en juego la mayoría de las veces que se considera migrar a la nube. Si considera cada migración potencial desde las seis perspectivas mencionadas anteriormente, es más probable que tome una decisión acertada.

 

Si necesita más información o consultoría en su proceso de decisión no dude en contactarnos en cloud@bghtp.com